La entrada de hoy es totalmente egocentrista pero ya sabéis para lo que escribo la mayoría de las veces en este blog, para un desarrollo de ideas y reflexiones en relación a la Fisioterapia.

La vida me dio la gran oportunidad de desarrollarme en una profesión que me apasiona y que me da algún que otro dolor de cabeza. Pero ya se sabe eso de “sarna con gusto no pica”. En mi caso, el decidirme a seguir con los estudios de doctorado no tiene un objetivo final de conseguir una plaza como profesor de Universidad, ser un gran investigador o llenarme la boca con aquello de denominarse “Doctor”. Mi inquietud y culito de mal asiento me han llevado a apretar todavía más la agenda entre familia, amigos y pacientes. Poco tiempo queda ya para uno mismo y, justamente por esto, el punto crítico que queda es elegir una Tesis en un tema que me motive y apasione.

El tema en el que vas a dedicar años de tu tiempo y mucho sacrificio merece una especial atención. Lo primero, debe servir para leer, revisar y asentar en relación a un campo de conocimiento específico dentro de la Fisioterapia. Adquirir profundos conocimientos en relación a un tema de tu interés. Lo segundo, que te aporte conocimientos que puedan ser aplicados en tu práctica clínica. Me considero clínico, todo lo que he aprendido hasta ahora ha sido con la intención de mejorar mis herramientas de cara a afrontar los problemas de los pacientes que entran por la puerta de la consulta. Una Tesis Doctoral debe diferenciarte desde el conocimiento. Desarrollar una Tesis debe ser un gran aporte de motivación para estudiar sobre un tema. Aplicar este conocimiento en tus pacientes día a día debe ser una recompensa. No seré un gran investigador en un futuro pero mis pacientes agradecerán el tiempo de estudio dedicado. O eso quiero pensar.

En fin…comencemos y que la evidencia nos acompañe!!

Jesús Rubio

Fisioterapeuta con dolores de cabeza

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