La pasada semana inicié mi formación en el Concepto Maitland de Fisioterapia manual neuro-músculo-esquelética. La verdad es que no hay nada mejor para un alumno apasionado como recibir información de calidad y bien constrastada por parte de un docente todavía más apasionado por su profesión como es Stefan Schiller. Es un máquina…incansable.

Ahora bien, solo en un seminario ya me he dado cuenta de la importancia que se le da en esta formación (fisioterapia…vamos) a todo el proceso previo que debe existir antes de poner la mano encima a nadie. Al fin y al cabo la terapia manual todavía no se comprende bien dentro de la profesión (y fuera se entiende por cualquier cosa…ojo). La terapia manual (TM) no es mirar a un paciente nada más entrar por la puerta y establecer una serie de hipótesis (preconcebidas por una determinada “deformación”) en base a cómo camina o apoya el pie, la TM no es hacer 2 o 3 preguntitas a un paciente y pensar que ya es suficiente para “meterle mano” por mera intuición, la TM no es un conjunto de técnicas, la TM es una parte de la fisioterapia…por ello, debemos primero aprender a ser fisioterapeutas. Lo que a muchos pacientes digo, “hasta mi hijo de 2 añitos puede hacer terapia manual”.

De este primer seminario destaco un concepto sencillamente brillante, el muro semipermeable de ladrillos (“brick wall”). Si bien la expresión “razonamiento clínico” se empezó a utilizar en fisioterapia a principios de la década de los 80, Maitland empleó bastante antes el modelo conceptual del muro de ladrillos. El razonamiento clínico (RC) se realiza correctamente cuando el fisioterapeuta compara y contrasta la información clínica obtenida durante su examen subjetivo y objetivo (incluyendo la exploración, el tratamiento y la revaloración) con los conocimientos teóricos existentes. Solo así se podrán formular una serie de hipótesis para poder planificar y ejecutar procesos de examen y, lo más importante, estas hipótesis deben poder ser plausibles y refutables. Una vez que el fisioterapeuta no puede refutar este tipo de hipótesis al reproducir los síntomas descritos por un paciente con una determinada prueba física, todos entendemos que se aporta evidencia clínica al problema principal por el que consulta el paciente. Este hecho es fundamental para considerar que estamos dentro de la práctica basada en evidencias.

brick wall

Pero lo mejor de todo y, aquí es donde viene lo brillante de este concepto, es que debemos ser conscientes de que el paciente también realiza de forma simultánea su propio razonamiento clínico, también genera sus propias hipótesis. Por este motivo, no es suficiente con realizar un correcto razonamiento si el paciente se encuentra permanentemente al lado teórico del muro sin prestar atención al ver, sentir, analizar, mover…la comunicación es la herramienta que puede hacer de nexo entre el RC del fisio con el RC del paciente. Por ejemplo, si estamos ante un paciente con múltiples yellow flags, que está constantemente buscando el origen o solución de su problema, con incertidumbre respecto a su estado de salud, confundido, con mucho tiempo arrastrando su problema…¿pensáis que tendrán relevancia las pruebas que realicemos si no hay una buena comunicación?, ¿obtendremos unos resultados fiables ante dichas pruebas?, ¿el paciente tiene realmente una buena percepción de su esquema corporal en el momento de la consulta?. Hay que comprender en qué lado del muro se encuentra el paciente y, si no es capaz de procesar toda la información en ambas direcciones del muro, debemos ayudarle. Este es el compromiso con el paciente como punto central de nuestra intervención.

Desde tu punto vista, ¿cuál es el principal problema por el que acudes a mi consulta?

Un diagnóstico fisiopatológico o estructural nos podrá hacer pensar en un comportamiento concreto de los síntomas según lo que podemos leer en un libro o en un artículo (es decir, ponernos al lado teórico del muro). Sin embargo, es más razonable pensar también en qué lado se encuentra el paciente cuando nos describe sus síntomas. Hay que evitar decir “tienes esto” y dar mucha importancia a lo que dice el paciente. Por esto la pregunta irá dirigida a obtener una respuesta enfocada desde el punto de vista de nuestro paciente sin dar nada por hecho y sin que el ego producto de tanto conocimiento nos inunde la cabeza con supuestos erróneos.

Jesús Rubio

Fisioterapeuta

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