La exploración física de la columna cervical superior tiene una buena utilidad para el diagnóstico diferencial en el dolor de cabeza. En la práctica clínica, los criterios diagnósticos de la International Headache Society (revisados en 2013) nos pueden ayudar a formular nuestras primeras hipótesis durante la exploración subjetiva. Posteriormente, al inicio de la exploración física se recomienda la utilización de una prueba con buena fiabilidad, sensible y con un coeficiente de probabilidad negativo bajo como la prueba de movilidad pasiva intervertebral accesoria C0-C3 (Zito et al., 2006) que nos podrá ayudar a diferenciar o descartar una disfunción cervical en pacientes con dolor de cabeza. Por tanto, llegados a este punto sin poder reproducir los síntomas descritos por el paciente, se podría considerar con suficiente certeza que no existe una relación causal entre el dolor de cabeza y una posible disfunción cervical. En relación a este tipo de pruebas, los estudios publicados hasta día de hoy han coincidido en que el segmento vertebral disfuncional más prevalente en sujetos con dolor de cabeza atribuible es C1-C2 (Jull, 1997; Hall, 2010; Zito, 2006). En el caso de que el dolor de cabeza del paciente se reproduzca mediante esta prueba, una prueba fiable con elevada especificidad y un coeficiente de probabilidad positivo alto como la prueba de flexión-rotación cervical (Hall, 2008; Hall, 2010; Ogince, 2007) nos podrá ayudar a confirmar la presencia de una disfunción cervical relevante para el diagnóstico diferencial.

Criterios diagnósticos para la cefalea cervicogénica (IHS, 2013)

A. Cualquier cefalea que cumple el criterio C

B. Existen pruebas clínicas, de laboratorio o de imagen que confirman un trastorno o lesión de la columna cervical o de las partes blandas del cuello causante de cefalea

C. La causalidad queda demostrada mediante, al menos, dos de los siguientes:

  1. La cefalea se desarrolla en relación temporal con el inicio del trastorno cervical la aparición de la lesión
  2. La cefalea ha mejorado o remitido simultáneamente con la mejora o remisión del trastorno o la lesión cervical
  3. La amplitud de movimiento cervical se reduce y la cefalea empeora de manera significativa con maniobras de provocación.
  4. La cefalea se resuelve después del bloqueo diagnóstico de una estructura cervical o de su inervación

D. Sin mejor explicación por otro diagnóstico de la ICHD-III

Por tanto, el razonamiento clínico en combinación con una correcta y ordenada aplicación de las pruebas nos puede acercar de una forma fiable al diagnóstico diferencial de CCG de una forma no invasiva, evitando así el uso de bloqueos anestésicos facetarios (punto C.4 de la ICHD-III) poco accesibles en cualquier consulta para poder confirmar un diagnóstico preciso.

Jesús Rubio, Fisioterapeuta

BIBLIOGRAFÍA:

Zito G, Jull G, Story I. Clinical tests of musculoskeletal dysfunction in the diagnosis of cervicogenic headache. Man Ther 2006; 11(2):118-129.

Jull G, Zito G, Trott P, Potter H, Shirley D, Richardson C. Inter-examiner reliability to detect painful upper cervical joint dysfunction. Aust J Physiother 1997;43:125–9.

Hall T, Briffa K, Hopper D, Robinson K. Reliability of manual examination and frequency of symptomatic cervical motion segment dysfunction in cervicogenic headache. Man Ther 2010a;15(6):542-546.

Hall T, Briffa K, Hopper D. Clinical evaluation of cervicogenic headache. J Man ManipTher 2008a; 16:73–80.

Ogince M, Hall T, Robinson K, Blackmore AM. The diagnostic validity of the cervical flexion-rotation test in C1/2-related cervicogenic headache.ManTher 2007;12(3):256-262.

International Headache Society.The International Classification of Headache Disorders.3rd ed. Cephalalgia 2013; 33(9):629-808.

IMAGEN DE PORTADA: http://www.pinturayartistas.com/jean-michel-basquiat-el-nino-rebelde-irrepetible/

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