Interesante lectura para profesionales y pacientes acerca del uso de las pruebas de imagen de nuestro compañero Vicente Baos en su blog “El Supositorio”. Considero que se trata de una lectura muy importante ya que muchas veces acuden a consulta pacientes con dolor de espalda condicionados por pensamientos negativos y/o catastrofistas producto de malas interpretaciones de las pruebas de imagen (Rx, TC, RM, etc) en un determinado contexto que, en la mayoría de los casos, no se corresponde con el dolor subjetivo experimentado. Explicado de otra forma, el dolor experimentado por un paciente no tiene una correlación directa con los signos degenerativos observados en una prueba de imagen porque una imagen es algo tan simple como lo que es, una imagen. Una imagen (prueba complementaria) puede servir para descartar patologías de mayor gravedad en caso de la presencia de signos clínicos que nos inviten a pensar y preocuparnos en ello pero, en los casos de dolor inespecífico (85% de los casos), no se suele indicar la “causa física”  ya que lo que verdaderamente importa es la clínica que presente cada paciente.

RM

Al hilo del tema que nos ocupa, hace un tiempo leí un estudio observacional, longitudinal y retrospectivo realizado en 2013 (“Iatrogenic Consequences of Early Magnetic Resonance Imaging in Acute, Work-Related, Disabling Low Back Pain”) que nos exponía claramente la iatrogenia ocasionada por prescribir RM a pacientes con dolor lumbar agudo “inespecífico” (sin signos de gravedad) antes del transcurso del primer mes. A pesar de que las guías clínicas para el manejo del dolor lumbar desaconsejan la prescripción de pruebas de imagen antes de las primeras 4-6 semanas (evolución natural) sin la presencia de signos de gravedad, el uso de RM ha aumentado en más de un 300% desde los años 90 en este tipo de pacientes, antes del primer mes. Curioso, ¿verdad?, ¿interesa el bienestar del paciente o llenar el bolsillo de alguien?. Lo peor de todo es la conclusión de este estudio:

“Existe un incremento del absentismo laboral, la discapacidad y la perpetuación del dolor en los pacientes a los que se les ha “diagnosticado” simplemente con una imagen respecto a los que no”

Para los que queráis más información al respecto de este estudio (Webster, 2013), podéis descargarlo aquí

Para una mejor lectura y comprensión del tema, aquí tenéis en enlace al artículo completo de Vicente Baos:

http://vicentebaos.blogspot.com.es/2014/12/del-irrefrenable-deseo-de-pedir-una.html?m=1

Jesús Rubio

Fisioterapeuta

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